Proceso de votación

Proceso de vocaciones

Un camino cuidadoso de discernimiento y formación

El proceso vocacional de la Iglesia está destinado a ser orante, serio y deliberado. Aquellos que buscan la ordenación, la incardinación o la admisión en la vida religiosa son invitados a proceder con humildad, honestidad y voluntad de ser formados para el ministerio fiel.

Pax et Bonum

El Espíritu del Proceso

La Iglesia cree que una vocación debe ser recibida con gratitud, probada con sabiduría y fortalecida a través de la formación. Por esa razón, el proceso no es breve ni casual. Se pretende ayudar tanto al candidato como a la Iglesia a discernir si hay un verdadero llamado al ministerio y si ese llamado puede ser ejercido fecundamente en la vida de los fieles.

El camino hacia el ministerio pide más que interés solo. Requiere oración, compromiso sacramental, seriedad moral, paciencia, transparencia y disposición a ser guiada. El objetivo no es simplemente la admisión en un programa, sino la formación del clero y religioso que puede servir a Cristo y a Su pueblo con integridad.

Discernimiento de oración

El proceso comienza en oración y continúa en la vida de la Iglesia, donde la vocación se prueba con el tiempo en lugar de asumirse demasiado rápido.

Formación responsable

Se espera que los candidatos proporcionen documentación, completen las medidas necesarias y demuestren la madurez necesaria para el ministerio.

Lectura para servicio

El objetivo es la preparación de ministros que puedan servir con reverencia en el altar, sabiduría en el liderazgo y caridad en el cuidado pastoral.

El Camino Ordinario

Si bien cada caso recibe consideración pastoral, el proceso ordinario de ordenación e incardinación secular sigue un orden claro. Los candidatos deben esperar que la Iglesia se mueva cuidadosamente, y deben estar preparados para moverse con la misma seriedad de propósito.

1

Consulta inicial

El proceso comienza con la consulta con el obispo o la Oficina de Staffing y Vocations. Este primer paso permite a un inquirente hablar abiertamente sobre una posible llamada y recibir orientación inicial.

2

Solicitud y documentación requerida

Los candidatos completan la solicitud y proporcionan los documentos necesarios para su examen. Estos pueden incluir registros sacramentales, registros matrimoniales cuando corresponda, documentación de divorcio o anulación cuando corresponda, y cualquier otro material necesario para una evaluación adecuada.

3

Antecedentes y Examen Personal

Los candidatos deben completar los controles de antecedentes requeridos, la revisión psicológica y otros requisitos de protección o salvaguardia establecidos por la Iglesia.

4

Período de discrepancia

Un período de discernimiento sigue, normalmente dura varios meses. Durante este tiempo, el candidato y la Iglesia trabajan juntos para determinar si el candidato es un buen ajuste para el ministerio en OCCI y si OCCI es un hogar fiel para la vocación del candidato.

5

Evaluación y recomendación del Grupo

El candidato es examinado por los encargados de evaluar la preparación para el ministerio. Luego se formula una recomendación al obispo diocesano para que adopte una decisión.

6

Aceptación provisional

Si se acepta, esa aceptación es provisional y está sujeta a formación continua, conducta y idoneidad canónica. La Iglesia sigue discerniendo la vocación mientras el candidato avanza.

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Formación y Ordenes Menores

A medida que el candidato procede en formación académica y espiritual, la Iglesia puede conferir las órdenes menores según el juicio del obispo y el curso establecido de preparación.

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Ordenación al diaconado

Después de que se hayan completado los estudios necesarios y se juzgue al candidato listo, el candidato puede ser ordenado al diaconado antes de entrar en el período final de preparación práctica.

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Internship and Practice Ministry

Los candidatos completan la pasantía requerida y la experiencia práctica del ministerio para que la formación pueda ser probada en servicio real a la Iglesia y a su pueblo.

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Ordenación al presbiterado

Cuando se han cumplido todos los requisitos y la Iglesia juzga al candidato preparado, la ordenación al sacerdocio puede seguir a su debido tiempo.

Incardinación y vida religiosa

Los clérigos que buscan la incardinación y los que buscan la admisión en la vida religiosa también se reciben mediante un proceso de revisión cuidadosa. Aunque algunos requisitos pueden diferir según la formación previa y el estado presente del candidato, los mismos principios siguen vigentes: honestidad, documentación completa, evaluación pastoral, idoneidad canónica y disposición para el servicio fiel dentro de la vida de la Iglesia.

Ninguna solicitud de Ordenes Santos, vida religiosa o incardinación se considera completa hasta que se hayan recibido todos los materiales necesarios. Este cuidado no es un obstáculo para la vocación, sino una salvaguardia para su correcto discernimiento y ejercicio fructífero.

La Iglesia no trata la vocación ligeramente. El proceso está destinado a proteger la dignidad del ministerio, el bienestar de los fieles, y la integridad de los que buscan servir.

Empieza bien

Aquellos que se sienten atraídos hacia la vida religiosa o ordenada no deben comenzar con prisa, sino con oración y conversación. Si usted cree que el Señor puede estar llamándolo a servir en la Old Catholic Churches International, el siguiente paso es hacer contacto, revisar el proceso cuidadosamente, y prepararse para proceder con paciencia y fe.